DOS INTERESANTES EN EL SAN MARTIN
Algunos escritoresAlejandra López
Con la selección Algunos escritores, Alejandra López parece enunciar ciertas ideas acerca del retrato fotográfico. Austera en el manejo de los recursos visuales, es sutil y certera a la hora de abordar la cuestión del parecido. En estos trabajos, late una noción de semejanza análoga a la que, en comentarios coloquiales, expresamos al decir que alguien tiene “un aire a” o “los gestos de”. Estas referencias, que habitualmente calificamos como impresiones personales, parecen más vagas y discutibles pues, en su condición un tanto subjetiva, apuntan a una concepción del parecido más inasible –quizás también más profunda– que las detallistas y puntillosas descripciones de una fisonomía. Pero al mismo tiempo presentan, para el fotógrafo, un desafío de mayor envergadura, ya que no se basan sólo en el registro de los aspectos exteriores más visibles y característicos.
Como lectora constante y apasionada, al fotografiar a escritores Alejandra López se encuentra en un mundo que le resulta familiar. Y, en muchos casos, la interpretación que hace de sus retratados se tiñe del conocimiento que tiene de las obras de éstos.
La delicada captura de una mirada o de un gesto, la iluminación empleada o la elección de un determinado fondo son algunas de las herramientas con las cuales López construye cada imagen. Pero lo crucial parece estar en la relación que ella logra establecer con el retratado en el momento de la toma. Una relación que, durante el tiempo de la sesión, se carga de complicidades y pequeños enfrentamientos. Un vínculo misterioso pero siempre intenso que luego, al mirar cada imagen, permite encontrar algo del retratado y algo de la retratista.
Los mundos fantásticos
de Ulrike Ottinger
Siete largometrajes y cuatro cortos de una de las artistas visuales más originales de Alemania. De espíritu forajido y ojo etnográfico, luchadora del universo femenino y sensible defensora de lo “otro“, lo marginal, lo “fuera de norma”, Ulrike Ottinger (Alemania, 1942) es imposible de encasillar en una única dramaturgia.
Ulrike Ottinger.
Una retrospectiva
Acompaña este ciclo de películas una muestra de sus fotografías en la FotoGalería del Teatro San Martín, que podrá visitarse entre el 7 de junio y el 3 de julio. Esta exposición itinerante, concebida por el Goethe-Institut en estrecha colaboración con la artista, muestra de forma singular cómo se complementan y enriquecen mutuamente las películas y las fotografías.
Dialogando de a tres (Talleristas de la Biblioteca Sudestada)
Autorretratos de los talleristas de Belgrano.
El autorretrato es desarrollar un personaje que se interpreta a si mismo, que exorciza tabúes, idealiza sentimientos y materializa sueños en una situación casi onírica, reducida e íntima.
En el autorretrato contamos nuestra historia desde la intimidad, estamos solos con la cámara y ante ella, las libertades expresivas afloran y el mundo se reduce a ese espacio mínimo en el que nos podemos ver a nosotros mismos desde afuera y preguntarnos: ¿Quienes somos? ¿que mostramos? y ¿que es lo que estamos buscando?
Enrique Gurpegui (Tallerista - Belgrano)
Es mi forma de indagar sobre las cosas.Principalmente aquello que me da curiosidad o que esta ahí tratando de llamar la atención a mi ser observador.
Por otro lado la posibilidad de construir imágenes, situaciones que puedan despertar curiosidad, generar sentimientos, preguntas, etc. a quien las mira. Desde el teatro y la plástica vengo trabajando esto mismo y la fotografía junta
estas dos artes permitiendo transmitir una imagen cientos de personas.

Despues, con los viajes empece a fotografiar lugares, mas que nada paisajes y naturaleza. Uso la fotografia para quedarme con aquello que solo tengo por un instante, para apropiarme de ciertas cosas que me da la vida.
Cada imagen tomada por mi, tiene que trasmitirnos algo, ya sea un mensaje o ciertas sencaciones. Otro interes que me surge, es el de desarrollar tu lado "artistico", que a veces, tan olvidado tenemos. Para mi aprender a "fotografia" es aprender a ver la vida desde otro lado. Apreciar las cosas mas sencillas, mas simples que nos da la vida y que quizas no siempre prestamos atencion.
Fotografiar es comunicar.
Lucrecia Venialgo (Tallerista - Belgrano)
¿Por qué fotografío? Para intentar llenar el silencio de belleza...interactuar con la inmensidad del afuera...alimentar el estado de permanente descubrimiento...acompañar al presente y a la memoria...recolectar los colores de la emoción...filtrar e incorporar lo que me rodea...deslizarme sobre el tiempo...decir desde la soledad profunda...musicalizar la mirada...liberar ansiedades...buscarme y, aveces, encontrarme...aprender y amar...dar en imagen lo que intuyo mi esencia...buscarle forma a los puntos suspensivos...Primera muestra retrospectiva de Marc Ferrez en la Argentina.
Colección Instituto Moreira Salles
Primera muestra retrospectiva de Marc Ferrez en la Argentina.
Curadores: Sergio Burgi (Brasil) Leila Makarius - Jorge Cometti (Arg.).
Inauguración: viernes 27 de mayo a las 19 hs.
Hasta el 21 de agosto.
Organizadores: Museo Isaac Fernández Blanco (MIFB), su Asociación de Amigos (AMIFEB) y el Instituto Moreira Salles (IMS), con los auspicios de la Embajada de Brasil y el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La producción de esta exposición ha sido posible a partir de la implementación del Régimen de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires (Ley de Mecenazgo) en cuyo marco ha recibido el patrocinio de la empresa YPF.
Auspiciantes: Ediciones Lariviere, Magnolia hotel boutique, Bodega El Esteco, Sinteplast, GW Land, Portemaillot.
Marc Ferrez (1843-1923) ha sido sin duda el fotógrafo brasileño más importante del siglo XIX y comienzos del XX. Sus vistas panorámicas, íconos que forjaron el imaginario de un Brasil exótico y cosmopolita, lo destacan entre los paisajistas más importantes del mundo. Innovador constante, pionero en la aplicación de nuevas tecnologías, alcanzó un rápido dominio de la técnica fotográfica, destacándose en la realización de tomas de dificultosa factura, como sus reconocidas imágenes de navíos en alta mar, de emprendimientos mineros, del tendido de vías férreas en el corazón de la exuberante selva abriendo senderos en la Mata atlántica o encaramado en agudas aristas de la Serra do Mar.
La rápida maduración de su propuesta estética le permite abordar con éxito otras especialidades como el retrato –de oficios, esclavos, personajes urbanos y de la familia imperial– y el registro de la arquitectura monumental, debiendo mencionarse entre estas sus imágenes de nuevos edificios y de la apertura de las grandes avenidas en Río de Janeiro como las más logradas desde el punto de vista de la técnica fotográfica.
Para esta exhibición se han seleccionado ochenta imágenes que abarcan los distintos periodos de actividad del artista, se obtuvieron impresiones directas de negativos originales, realizadas según los cánones técnicos y estéticos del autor, lo que ha conformado un conjunto de imágenes de gran valor artístico y documental.
Pequeño segundo de eternidad - Dialogando con Robert Doisneau
Escape hacia la fotografía
Siempre he buscado la soledad, la libertad, el deseo de jugar... Escapé hacia un oficio que es el menos estable, el más aventurero y el menos fiable en cuanto a seguridad. ¡Escapé hacia la fotografía!
¡Me convertí en un profesional! Es cierto que la disciplina, la extraordinaria cantidad de paciencia que se necesita para convertirse en fotógrafo, es algo que se recibe. Como usted sabe, siempre se dice que un fotógrafo es "un cazador de imágenes". Ésa es una imagen adulona, la idea de un cazador; es un poder viril, adquirido. En verdad, sin embargo, no es así. En realidad, ¡somos pescadores con anzuelos y cordeles! Por suerte el hombre es todavía la parte más importante del proceso fotográfico. Esta e suna idea que no aparece bien acentada en la mente de la gente, convencida de que, gracias a su potencial para la repetición, en fotografía se encuentra siempre una imagen extraordinaria. Pero no es así. Las mejores fotos, las que son recordadas, son las que han pasado primero por la mente de la persona antes de ser depositadas por la cámara.
Abrir los ojos
¡Me atreví a abrir mis ojos ante la gente viva y real!... la fotografía me permitió mirarla. Todavía no me atrevía a hablarles y pasaron años antes de que lo hiciera. Ahora no me intimida nadie. Entiendo que la gente que fotografío es como yo. No la veo como unos casos especiales. Soy uno de ellos y lo entienden muy bien. Tomo primero la fotografía para no destruir la espontaneidad del contacto con una persona, pero despues casi siempre hablo. También mantengo relación con esas personas, ya sea por carta o por visita. De esta manera regalo muchas muchas fotos. y siempre hago continuaciones, me retrasa un poco en mi trabajo, pero me permite conocer algo del mundo en el que he vivido. Si hay una cosa que odio es a los turistas que están aquí por un segundo y se han ido al segundo siguiente. No soy un turista. Realmente formo parte de mis contemporaneos y de mi ambiente.
Esperar
Prefiero mis vacilaciones, mis pasos en falso, mis tartamudeos, a una idea preconcebida...No tengo tanta seguridad en mí mismo. Comienzo con un asunto. Espero hasta el momento en que me llena de maravilla. O espero alguna suerte de milagro que siempre habrá de ocurrir. Pero sólo es necesario esperar. Cuando estoy en un mismo sitio durante tres horas, me suceden montones de cosas. Un hombre que se queda quieto en una ciudad donde todo lo demás se mueve, termina por ser una atracción al cabo de un tiempo. La gente se me acerca y me pregunta las cosas más desconcertantes.
Describir es matar, sugerir es dar vida.
Hayque dejar que la persona que mire la fotografía, suponiendo que no sea un asno, camine por sí misma en ese sendero visual. Debemos recordar siempre que una fotografía está hecha también de la persona que la mira. Hay que dejar que el espectador se desenrede, se libere para el viaje. Se le ofrece la semilla y el espectador la deja crecer dentro de sí mismo.
Pequeño segundo de eternidad
El intento es a menudo inconciente. ¡Es un juego de atrapar y luego demorar! Hay en Prévert algo que es maravilloso: el "pequeño segundo de eternidad". Nada es más bello para mí que esa expresión. Aparece en Parc Montsouris, en un poema titulado "Jardín":
En la tierra que es astral y eso es todo
El banco del parque Montsouris
Donde me besaste y te besé
En el parque Montsouris de París
Y este pequeño segundo de eternidad.
Simplemente Doisneau - Fotografías

Viernes 13 de mayo
al domingo 26 de junio de 2011
1º CONCURSO FOTOGRAFICO “LEER”
TEMA: "LEER"

"ME GUSTA"
1º premio: "Una pieza escultórica" donada por la artista Carmen Migliarini.
2º premio: "Un libro"
Además, las 15 fotos más votadas, podrán ser expuestas en el Centro Cultural Tiempos Modernos.
CONSULTÁ BASES Y CONDICIONES AQUI
PARTICIPÁ SUBIENDO UNA FOTO AL MURO DEL EVENTO EN FACEBOOK AQUI
Primer festival de fotografía para todos
El Nano Festival surgió de las redes sociales, como contacto entre fotógrafos amateurs y profesionales. Después, los amigos virtuales cruzaron el límite. Ahora se reunirán en el Centro Cultural Borges.El Nano Festival que se realizará del jueves próximo al domingo 1° de mayo, con el lema "Todos somos fotógrafos", demuestra de manera excelente cómo aquellos límites se están borrando cada vez más rápido.
Todo comenzó con la iniciativa de cuatro personas que, obviamente, aman la fotografía y quieren difundirla. Ellos son Daniel Merle, editor de la revista y los suplementos de La Nacion; Mateo Eras, ingeniero en telecomunicaciones y pionero de la transmisión satelital de fotografías periodísticas digitales; Fernando de la Orden, fotógrafo de Clarín, y Manuel Fernández, retocador e impresor fotográfico, en las vertientes analógica y digital.
A través de los sitios Facebook, Twitter y Flickr, y con un hombrecito con corazón de cámara, Nano, como logo, los organizadores pidieron que les mandaran fotos.
Fue como si tiraran una botella al mar, con mensajes que tal vez alguien leería. Pusieron consignas temáticas. La primera convocatoria, en la que pidieron autorretratos, recibió "a vuelta de correo" 950 fotos. La segunda, "Nano busca un autor", se tradujo en 1053 imágenes, y la tercera, sobre fotografía callejera, duplicó el número de interesados: 2070.
Dice Merle: "El mundo virtual en el siglo XXI puede evaporar las relaciones humanas, diariamente, al ritmo frenético de miles y miles de clics. Uno de esos clics, disparado por una cámara fotográfica, fue el punto de partida para la creación del Nano Festival de Fotografía, el primer evento de estas características que se gestó, creció y se consolidó íntegramente en las redes sociales. De lo virtual a lo real no hay un clic, ni varios, sino muchas personas de carne y hueso con ganas de mostrar sus fotos, y otras muchas más con el deseo de verlas. Nosotros, los nanos, nos encargamos de juntar, en el Centro Cultural Borges, a toda esa gente. Y además queremos atraer a los que casi no usan Internet para que vean lo que en ella se está gestando en materia de fotografía. Por eso, los visionados de portfolios cuentan con la participación de los principales nombres de la fotografía argentina actual".
"Visionados" y "visionadores" derivan del verbo "visionar", en su acepción de "ver imágenes desde un punto de vista técnico o crítico". Durante el festival, fotógrafos aficionados podrán mostrarles sus carpetas a otros muy consagrados, como Juan Travnik, Virginia Fabri, Adriana Lestido, Marcos López y Marcos Zimmermann. Ellos las "visionarán", y les darán consejos y opiniones.
Habrá también diversas muestras individuales y colectivas convocadas por las redes sociales y una mesa debate, el sábado 29 a las 18, sobre la pregunta "¿somos todos fotógrafos". Los panelistas seránn Martín Caparrós, Eduardo Gil y Raúl Perrone.
Este encuentro cercano del tercer tipo se desarrollará en el Centro Cultural Borges, en las galerías Pacífico. Será una buena oportunidad para conocer nanos y, dentro de lo posible, fotografiarlos.
Inauguración:
Jueves 28 de abril 19 hs. Centro Cultural Borges (Viamonte esq. San Martín). Sala 23.
Exposiciones:
* Autorretratos. 40 autores seleccionados sobre 950 fotos enviadas en Flickr
* Fotografía Callejera: 22 autores seleccionados sobre 1.073 fotos enviadas en Flickr
* Lucas Ricart. Elegido por votación de los usuarios de Flickr
* Laura Torres Gandía. “Despertares” Elegida por votación en Flickr
* “Viajes”, por Leo Vaca
Visionado de portfolios:
Los días 28, 29 y 30 de abril. De 10 a 12, y de 14 a 18 hs.
Visionadores: Juan Travnik, Fabiana Barreda, Adriana Lestido, Marcos López, Marcos
Zimmermann, Virginia Fabri, Daniel Merle, Julieta Escardo, Fernando Gutierrez, Dani
Yako, Gabriel Díaz.
Debate:
¿Somos todos fotógrafos?. Sábado 30 de abril a las 18 hs. C. C. Borges, Sala 23
Panelistas: Julián Gallo, Eduardo Gil, Raul Perrone, y Martín Caparrós.
Moderador: Daniel Merle
MUESTRA FOTOGRAFICA "JAZZ, JAZZ, JAZZ"
Según cierta anécdota conocida, un saxofonista -omitamos por piedad su nombre- intervino en una sesión de estudio con Thelonious Monk. Concluida la grabación, le pidió al pianista repetir su solo; estaba seguro de que no había sido particularmente inventivo y creía poder hacerlo mejor. La respuesta de Monk fue inapelable: demasiado tarde, debería haberlo pensado antes. En el jazz, no hay vuelta atrás. Pueden encontrarse algunas variantes de este incidente musical; a veces circula con otros nombres propios y otras circunstancias, pero el final es siempre el mismo: la dirección única de la improvisación. Una vez tocada y cerrada sobre sí misma, aquello grabado espera solamente la recompensa o el escarmiento que depara la provisoria eternidad del registro.
Antes de su entrada en la era digital, también en la fotografía existía una zona de improvisación que ponía en juego la pericia para interactuar con la luz, el objeto, el cuadro, el instante. Sobre todo, la fotografía habitaba en la incertidumbre acerca de la imagen, oculta hasta el revelado. Encontramos allí un símil. El improvisador de jazz reconoce plenamente lo que hizo sólo cuando lo escucha grabado, pero no durante la ejecución. No es casual que en la fotografía y en el jazz se hable de "tomas"; ambos, el jazz y la fotografía, funcionan a golpes de takes , y lo que vemos en una toma fotográfica encierra una verdad sobre la take de jazz. A veces, incluso, depara una verdad crítica, como en las fotos de William Gottlieb, que trabajó de fotógrafo nada más que diez años, de 1939 a 1948, la edad de oro del bebop . El hecho de que Gottlieb empezara a fotografiar músicos para ilustrar las críticas que él escribía no debería pasarse por alto. El crítico precede al fotógrafo y, en cierto modo, lo determina. Todo lo que Gottlieb mira, lo mira con ojos críticos.
Un género en sí mismo, la foto de jazz tiene una tradición y una historia por derecho propio, con sus héroes particulares, que corre paralela a la del género. Así como el jazz nunca habría sido lo que es sin la aparición del disco, tampoco, más frívolamente, sería lo que es sin las fotos que registran a sus músicos. Cuando es buena, la foto de jazz depara la ilusión del sonido, pero del único sonido que corresponde al músico retratado. Es la evidencia histórica de ese sonido idiosincrásico y adquiere por lo tanto una inaudita significación estética. Ningún fotógrafo puede contar, materialmente, la historia entera del jazz, pero en cada una de estas fotos, de esas partes de la historia, en cada de uno de los cuerpos que aparecen en ellas, está su espíritu completo; y esto incluso cuando los músicos no están tocando. Basta pensar en la secuencia de tres fotos de Allan Grant en la que el trompetista Dizzy Gillespie y el saxofonista Benny Carter se saludan. Tenemos en esa serie algunos atributos del bebop : la contraseña destinada al principio sólo a los iniciados, el juego, el lenguaje cifrado.
Ese espíritu recorre Jazz, Jazz, Jazz, la muestra que podrá verse, desde el próximo lunes hasta el 30 de mayo, en la galería Jorge Mara-La Ruche. La exposición, un sueño realizado para cualquiera que ame el jazz, irá luego al Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se completará con ciclos de cine, conferencias y jam sessions . Apasionado del jazz, y de la música en general, Mara reunió devotamente fotos de, entre otros, Herman Leonard, Francis Wolff, Don Hunstein, Roy Decarava y de Hermenegildo Sábat, de quien también pueden verse sus acuarelas dedicadas a músicos de jazz. Aunque no hay un orden cronológico, el recorrido empieza con una foto de los años veinte y progresa luego hacia las décadas de 1950 y 1960. Son en total veintidós fotógrafos, y un pintor y fotógrafo -el propio Sábat-, que se impusieron la misión de fijar lo pasajero y de que eso pasajero quedara, sin perder su condición de obra de arte, como testimonio.
"La fotografía es pintura con luz", definió una vez Herman Leonard. El relato diseñado por la muestra sigue ese mismo itinerario: de la foto a la pintura. Ya sea en un extremo o en el otro, esas imágenes no sustituyen la música; sin embargo, la incluyen, la organizan en figuras, consiguen el milagro de que la escuchemos en su ausencia.
Se le deben a Leonard por lo menos tres fotos decisivas: una, moderadamente cenital, en un picado divino, que muestra a Charlie Parker con el pianista Lennie Tristano y el guitarrista Billy Bauer. Otra, uno de los retratos más emblemáticos de la historia del jazz: Dexter Gordon, en un ligero contrapicado, envuelto en humo y con el desinterés propio del dandy.
Pero la tercera es la más narrativa de todas ellas, aunque no porque se cuente allí una historia sino porque narra, en un encuadre, la naturaleza gregaria del género. Con pose elegante y pelo recogido, Ella Fiztgerald canta a contraluz. Desde una mesa, en primera fila, la miran hechizados, con ojos iluminados, Duke Ellington y Benny Goodman. Es un golpe de genio de Leonard. En lugar de mostrarnos directamente a Ella, nos muestra la admiración inapelable que Ellington le profesa, lo que finalmente nos la descubre de manera más decisiva de lo que lo hubiera hecho un simple retrato. La mutua admiración de los músicos de jazz, el reconocimiento de la deuda de honor que unos mantienen con otros, es una de las condiciones de posibilidad de la tradición jazzística. Leonard cumple así con su programa: "Mostrar a los artistas de jazz con la mejor luz posible. Contar la verdad, pero hacerlo en términos de belleza".
Richard Avedon sentía que la gente se acercaba a él para ser fotografiada del mismo modo que iban a un doctor o a una adivina: para descubrir cómo eran. Francis Wolff podría haber dicho lo contrario; parece ser él quien va hacia el fotografiado. La pose no está en el músico; la pose es una conquista del fotógrafo, que la encuentra y, al encontrarla, en cierto modo la inventa.
Wolff había llegado de Europa, huyendo del nazismo, como Alfred Lion, que hacia 1939 había fundado Blue Note, el sello que, desde principios de los años cuarenta, administrarían juntos, como una sociedad de aficionados. Wolff fue documentando pacientemente cada sesión de grabación, y muchas de sus imágenes terminaron luego en las tapas de los LP, a veces recortadas o reencuadradas por el diseñador Reid Miles. Wolff y Miles inventaron una manera completamente nueva de concebir el arte de tapa, que solía mantener una relación, a veces directa, a veces ambigua, con el título del disco.
Muchas de esas fotos fueron tomadas en los estudios del ingeniero de sonido Rudy Van Gelder. Primero, en el que el ingeniero había montado en el living de la casa de sus padres, en Hackensack, Nueva Jersey, reconocible en las fotos por una persiana americana a la izquierda del piano. Luego, a partir de 1959, en otro, mucho más amplio, que Van Gelder instaló en Englewood Cliffs. El cambio de locación modificó también radicalmente las fotos de Wolff. Con más espacio, el fondo de sus fotos desaparece. Wolff trabajaba con la cámara en la mano izquierda y el flash en la derecha (estilo "Estatua de la Libertad"), al modo de los viejos reporteros gráficos. En su afán por conseguir la iluminación correcta, tiraba tanto del cable del flash que debía luego soldarlo en la cabina de Van Gelder. A ese flash inestable se le debe la dramática iluminación de las fotos de Blue Note. En las imágenes de Wolff, parece ser siempre de noche, round about midnight , podría decirse. Mientras graban Blue Train , colmo radiante del hard bop , Coltrane y Lee Morgan miran a Curtis Fuller, casi fuera de campo, visible únicamente por la campana de su trombón. En otra foto, Herbie Hancock, muy joven, tan concentrado como la música que tocaba en la década de 1960, se recuesta sobre el piano, acariciado por el humo de un cigarrillo ajeno. Detrás de ellos no hay nada. El flash ilumina a los músicos como un farol callejero o como la luz pasajera que precede a la tormenta. Según Van Gelder, en esas sesiones "Art Blakey era el trueno y Francis, el relámpago".
DON HUNSTEIN, EL TESTIGO
En las notas originales para Kind of Blue (1959), de Miles Davis, el pianista Bill Evans comparó famosamente el procedimiento seguido para improvisar en ese disco con cierta práctica de la pintura japonesa en la que el artista se veía obligado a ser espontáneo y en la que las borraduras y las correcciones estaban vedadas. También las fotografías de Don Hunstein podrían haber sido ese término de comparación. En sus años como fotógrafo del sello Columbia, Hunstein realizó innumerables retratos, pero ninguno resultó quizá tan fulminante y revelador (salvo tal vez los de Bob Dylan y su novia Suze Rotolo caminando en la nieve neoyorquina, uno de los cuales terminaría en la tapa del LP The Freewheelin' Bob Dylan ) como aquellos que tomó en las sesiones de Kind of Blue , uno de los discos más influyentes de la historia del jazz, grabado con premisas musicales mínimas, apenas unos apuntes llevados por Davis.
Vemos a John Coltrane, a Cannonball Adderley, a Miles Davis y a Bill Evans. Los saxofonistas tocan y los otros dos miran el piano. ¿Es un ensayo o una grabación? En el caso de Kind of Blue , esa diferencia fue un expediente irrelevante. Perdido en el 30th Studio que Columbia tenía en Manhattan -enorme salón recubierto de panales de madera que había sido una iglesia armenia y que ya no existe-, Hunstein aisló la condición experimental, y a la vez feliz, tremendamente relajada, del disco.
I play the camera , "Toco la cámara", respondió Chuck Stewart cuando Count Basie le preguntó qué hacía mezclado entre los miembros de su banda. Otro pianista, Billy Taylor, decía de Stewart que había sido influido por los músicos que retrataba y que sus fotos demostraban que también él, como los músicos, sabía improvisar y componer al mismo tiempo. A semejanza de los improvisadores, el fotógrafo pensaba por adelantado, tenía cierto plan. Stewart conocía tan bien a los músicos que podía anticipar gestos y reacciones en sus actuaciones, y aun fuera del escenario.
Junto con el rostro de perfil de Eric Dolphy y el retrato doble de Archie Shepp y Coltrane que sería la tapa de Four for Trane , la foto de Betty Carter en plena actuación es posiblemente la más célebre de Stewart. La extroversión vocal de Carter está toda allí. Reproduce sus rasgos en el instante de máxima intensidad. La torsión del cuerpo de Carter, el índice y el pulgar de la mano derecha que sostienen en el cable del micrófono en un chasqueo frustrado, la vena del cuello marcada y, muy en segundo plano, la sonrisa del pianista Walter Davis Jr. son un símil visual del swing, indefinible desde siempre, aunque persuasivamente reconocible en la imagen.
Festival Fotografico NI

Este Festival esta dirigido a todas/os los fotógrafas/os del país, que a raíz de las nuevas tecnologías digitales, han podido sumergirse en el mundo fotográfico, abriendo un nuevo momento de democratización en la imagen.
Este nuevo panorama, vuelve a poner en discusión, conceptos como fotoperiodismo, fotografía documental, de ensayo, de autor, en definitiva podemos volver a repensar cual es el rol y cual es la forma de lenguaje propia que hoy tiene la fotografía. Es por esto que necesitamos generar un espacio para las/os nuevas/os emergentes, las nuevas miradas, que han encontrado en la fotografía de hoy, su forma de expresarse y de comunicarse.
Hacer algo nuevo ¿Sera posible?
Por lo menos este es un intento. Intento de buscar fotografías y fotógrafos que por la pura gana de hacer, registran lo que ven. Intentos, búsquedas, ensayo y error. Dentro de todo esto creemos que esta lo nuevo en nuestro país. La fotografía institucionalizada, los grandes nombres de la fotografía nos sirven como punto de partida como maestro de nuestros ojos, luego como todo hijo que tiene que encontrar su propia identidad, viene la pelea, la ruptura.
La idea que tenemos desde este Festival es tratar de ver que pasa allá afuera, que pasa con esta tecnología digital que genera un gran caudal de imágenes. Y sobre todo que pasa con esas cámaras en mano de jóvenes fotógrafos o futuros fotógrafos.
Espíritu del Festival:
Qué es la fotografía sino esa pasión que nos impulsa a congelar un instante en el tiempo, sintiendo la satisfacción de haberlo logrado, de sentirse realizado, pleno. Aunque solo sea un instante fugaz que luego nos vuelve a dejar vacíos, pero es justamente ese caer en el vacío que nos impulsa a seguir fotografiando, a seguir creciendo.
Una búsqueda continúa a nuestros grandes temores, a nuestras grandes incógnitas, desde esa mirada única que hay en cada uno/a de nosotros/as.
Esta búsqueda, este camino, es parte fundamental de la creación y la obra, una visibilización de los pasos secos que se van dando.
"Ser uno mismo es un proyecto" decía un maestro Guatemalteco
Comité organizador Liliana Contrera, Cecilia Antón, Walter Sangroni
Bases
http://www.barilochexpone.com.ar/pdf/festival_fotografico_ni.pdf
CONCURSO - GENTE DE MI CIUDAD





DIALOGO CON LA FOTOGRAFIA "CONCURSO FOTOGRAFICO"
"Creencias y religiones"

CONCURSO FOTOGRAFICO
Subí una foto al muro del concurso en Facebook y ganate una beca del 50% del total, para participar de los talleres de fotografía "Diálogo con laFotografía"
BASES Y CONDICIONESPodrá participar cualquier persona interesada en la fotografía, residente en Bs As, Argentina y mayor de 18 años.
TEMA: "Creencias y religiones"
Los participantes podrán subir unicamente UNA foto por persona desde el 7 de abril a las 19:00 hs; hasta el 14 de abril a las 19:00 hs
Las votaciones son libres, cualquiera, participe o no del concurso, podrá votar la foto que más le guste o interese (con solo poner "me gusta").
GANADORES
Las 3 fotos más votadas (con mayor cantidad de "me gusta") serán consideradas ganadoras, cuyos autores recibirán como premio media beca para participar de los talleres de Fotografía 2011 - Dialogo con la Fotografía.
En las sedes de Belgrano (jueves de 19 a 21 h),
y de Vte. López ( Lunes de 9:00 a 11:00 h o de 18:30 a 20:30 h)
subí tu foto
ULTIMAS VACANTES !!!!!
Quedan los últimos lugares disponibles para participar de los Talleres de Fotografía
(Comienzan el 25 de Abril)
JUEVES de 19:00 a 21:00 h en Belgrano
(Comienzan el 5 de Mayo)
dialogoconlafotografia@hotmail.com
O LLAMANDO AL:
15 6303 3830
Lunes de 18:30 a 20:30 h
o los días:
Viernes de 19 a 21 h

























