“Y a lo mejor…” - por Lucrecia Venialgo (Taller de Belgrano)







“Tengo tiempo para saber
si lo que sueño concluye en algo
no te apures ya mas, loco
porque es entonces cuando las horas
bajan, el día es vidrio sin sol
Bajan, la noche te oculta la voz
y además vos querés sol
despacio tambien podés hallar la luna”


Mi eterno lugar de paso - por Guadalupe Terreno (Taller de Belgrano)

Espacio de reencuentros, tristes despedidas, charlas interminables, abrazos calurosos, y juegos de azar.
Un sitio sin puertas, que conecta lo publico con lo privado.











BUSCANDO ALGO QUE MIRAR por Enrique Gurpegui (Taller de Belgrano)

BUSCANDO ALGO QUE MIRAR



Pequeños ojitos pintados…



…se dirigen hacia mi mientras doy vueltas por el espacio.


Miradas imaginarias…



…se observan,



me observan,



en el Intento de encontrar entre finos hilos
de luz aquella forma reflejada.

DOS INTERESANTES EN EL SAN MARTIN

Algunos escritores

Alejandra López

Con la selección Algunos escritores, Alejandra López parece enunciar ciertas ideas acerca del retrato fotográfico. Austera en el manejo de los recursos visuales, es sutil y certera a la hora de abordar la cuestión del parecido. En estos trabajos, late una noción de semejanza análoga a la que, en comentarios coloquiales, expresamos al decir que alguien tiene “un aire a” o “los gestos de”. Estas referencias, que habitualmente calificamos como impresiones personales, parecen más vagas y discutibles pues, en su condición un tanto subjetiva, apuntan a una concepción del parecido más inasible –quizás también más profunda– que las detallistas y puntillosas descripciones de una fisonomía. Pero al mismo tiempo presentan, para el fotógrafo, un desafío de mayor envergadura, ya que no se basan sólo en el registro de los aspectos exteriores más visibles y característicos.
Como lectora constante y apasionada, al fotografiar a escritores Alejandra López se encuentra en un mundo que le resulta familiar. Y, en muchos casos, la interpretación que hace de sus retratados se tiñe del conocimiento que tiene de las obras de éstos.
La delicada captura de una mirada o de un gesto, la iluminación empleada o la elección de un determinado fondo son algunas de las herramientas con las cuales López construye cada imagen. Pero lo crucial parece estar en la relación que ella logra establecer con el retratado en el momento de la toma. Una relación que, durante el tiempo de la sesión, se carga de complicidades y pequeños enfrentamientos. Un vínculo misterioso pero siempre intenso que luego, al mirar cada imagen, permite encontrar algo del retratado y algo de la retratista.

Juan Travnik


Los mundos fantásticos
de Ulrike Ottinger

Siete largometrajes y cuatro cortos de una de las artistas visuales más originales de Alemania. De espíritu forajido y ojo etnográfico, luchadora del universo femenino y sensible defensora de lo “otro“, lo marginal, lo “fuera de norma”, Ulrike Ottinger (Alemania, 1942) es imposible de encasillar en una única dramaturgia.

Ulrike Ottinger.
Una retrospectiva

Acompaña este ciclo de películas una muestra de sus fotografías en la FotoGalería del Teatro San Martín, que podrá visitarse entre el 7 de junio y el 3 de julio. Esta exposición itinerante, concebida por el Goethe-Institut en estrecha colaboración con la artista, muestra de forma singular cómo se complementan y enriquecen mutuamente las películas y las fotografías.



Dialogando de a tres (Talleristas de la Biblioteca Sudestada)

Marianela:


Cecilia:


Andrea:


Marianela:


Cecilia:


Andrea:


Marianela:



Cecilia:


Andrea:


Marianela:


Cecilia:


Andrea:


Marianela:

Autorretratos de los talleristas de Belgrano.


El autorretrato es desarrollar un personaje que se interpreta a si mismo, que exorciza tabúes, idealiza sentimientos y materializa sueños en una situación casi onírica, reducida e íntima.

En el autorretrato contamos nuestra historia desde la intimidad, estamos solos con la cámara y ante ella, las libertades expresivas afloran y el mundo se reduce a ese espacio mínimo en el que nos podemos ver a nosotros mismos desde afuera y preguntarnos: ¿Quienes somos? ¿que mostramos? y ¿que es lo que estamos buscando?


Enrique Gurpegui (Tallerista - Belgrano)

Es mi forma de indagar sobre las cosas.
Principalmente aquello que me da curiosidad o que esta ahí tratando de llamar la atención a mi ser observador.
Por otro lado la posibilidad de construir imágenes, situaciones que puedan despertar curiosidad, generar sentimientos, preguntas, etc. a quien las mira. Desde el teatro y la plástica vengo trabajando esto mismo y la fotografía junta
estas dos artes permitiendo transmitir una imagen cientos de personas.



Maria Guadalupe Terreno (Tallerista - Belgrano)


Cuando era chica, me gustaba sacar muchas fotos para "congelar" momentos de la infancia. Despues disfrutaba mucho de juntarnos con amigos o en familia para recordar y rememorar mediante las fotos momentos compartidos.
Despues, con los viajes empece a fotografiar lugares, mas que nada paisajes y naturaleza. Uso la fotografia para quedarme con aquello que solo tengo por un instante, para apropiarme de ciertas cosas que me da la vida.
Cada imagen tomada por mi, tiene que trasmitirnos algo, ya sea un mensaje o ciertas sencaciones. Otro interes que me surge, es el de desarrollar tu lado "artistico", que a veces, tan olvidado tenemos. Para mi aprender a "fotografia" es aprender a ver la vida desde otro lado. Apreciar las cosas mas sencillas, mas simples que nos da la vida y que quizas no siempre prestamos atencion.
Fotografiar es comunicar.



Lucrecia Venialgo (Tallerista - Belgrano)

¿Por qué fotografío? Para intentar llenar el silencio de belleza...interactuar con la inmensidad del afuera...alimentar el estado de permanente descubrimiento...acompañar al presente y a la memoria...recolectar los colores de la emoción...filtrar e incorporar lo que me rodea...deslizarme sobre el tiempo...decir desde la soledad profunda...musicalizar la mirada...liberar ansiedades...buscarme y, aveces, encontrarme...aprender y amar...dar en imagen lo que intuyo mi esencia...buscarle forma a los puntos suspensivos...


Primera muestra retrospectiva de Marc Ferrez en la Argentina.




Marc Ferrez - Fotografías de Brasil 1860-1920
Colección Instituto Moreira Salles

Primera muestra retrospectiva de Marc Ferrez en la Argentina.
Curadores: Sergio Burgi (Brasil) Leila Makarius - Jorge Cometti (Arg.).

Inauguración: viernes 27 de mayo a las 19 hs.
Hasta el 21 de agosto.

Organizadores: Museo Isaac Fernández Blanco (MIFB), su Asociación de Amigos (AMIFEB) y el Instituto Moreira Salles (IMS), con los auspicios de la Embajada de Brasil y el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La producción de esta exposición ha sido posible a partir de la implementación del Régimen de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires (Ley de Mecenazgo) en cuyo marco ha recibido el patrocinio de la empresa YPF.
Auspiciantes: Ediciones Lariviere, Magnolia hotel boutique, Bodega El Esteco, Sinteplast, GW Land, Portemaillot.

Marc Ferrez (1843-1923) ha sido sin duda el fotógrafo brasileño más importante del siglo XIX y comienzos del XX. Sus vistas panorámicas, íconos que forjaron el imaginario de un Brasil exótico y cosmopolita, lo destacan entre los paisajistas más importantes del mundo. Innovador constante, pionero en la aplicación de nuevas tecnologías, alcanzó un rápido dominio de la técnica fotográfica, destacándose en la realización de tomas de dificultosa factura, como sus reconocidas imágenes de navíos en alta mar, de emprendimientos mineros, del tendido de vías férreas en el corazón de la exuberante selva abriendo senderos en la Mata atlántica o encaramado en agudas aristas de la Serra do Mar.
La rápida maduración de su propuesta estética le permite abordar con éxito otras especialidades como el retrato –de oficios, esclavos, personajes urbanos y de la familia imperial– y el registro de la arquitectura monumental, debiendo mencionarse entre estas sus imágenes de nuevos edificios y de la apertura de las grandes avenidas en Río de Janeiro como las más logradas desde el punto de vista de la técnica fotográfica.
Para esta exhibición se han seleccionado ochenta imágenes que abarcan los distintos periodos de actividad del artista, se obtuvieron impresiones directas de negativos originales, realizadas según los cánones técnicos y estéticos del autor, lo que ha conformado un conjunto de imágenes de gran valor artístico y documental.

Exposición de los ganadores del concurso fotográfico "leer"

Junto a la Biblioteca Popular Sudestada, Diálogo con la fotografía los invita a la Exposición de los ganadores del Concurso Fotográfico "Leer"

Viernes 3 de Junio a las 20 h
en
Tiempos Modernos
Aristobulo del Valle y Caseros - Florida - Vte. López


Pequeño segundo de eternidad - Dialogando con Robert Doisneau



Escape hacia la fotografía
Siempre he buscado la soledad, la libertad, el deseo de jugar... Escapé hacia un oficio que es el menos estable, el más aventurero y el menos fiable en cuanto a seguridad. ¡Escapé hacia la fotografía!
¡Me convertí en un profesional! Es cierto que la disciplina, la extraordinaria cantidad de paciencia que se necesita para convertirse en fotógrafo, es algo que se recibe. Como usted sabe, siempre se dice que un fotógrafo es "un cazador de imágenes". Ésa es una imagen adulona, la idea de un cazador; es un poder viril, adquirido. En verdad, sin embargo, no es así. En realidad, ¡somos pescadores con anzuelos y cordeles! Por suerte el hombre es todavía la parte más importante del proceso fotográfico. Esta e suna idea que no aparece bien acentada en la mente de la gente, convencida de que, gracias a su potencial para la repetición, en fotografía se encuentra siempre una imagen extraordinaria. Pero no es así. Las mejores fotos, las que son recordadas, son las que han pasado primero por la mente de la persona antes de ser depositadas por la cámara.


Abrir los ojos
¡Me atreví a abrir mis ojos ante la gente viva y real!... la fotografía me permitió mirarla. Todavía no me atrevía a hablarles y pasaron años antes de que lo hiciera. Ahora no me intimida nadie. Entiendo que la gente que fotografío es como yo. No la veo como unos casos especiales. Soy uno de ellos y lo entienden muy bien. Tomo primero la fotografía para no destruir la espontaneidad del contacto con una persona, pero despues casi siempre hablo. También mantengo relación con esas personas, ya sea por carta o por visita. De esta manera regalo muchas muchas fotos. y siempre hago continuaciones, me retrasa un poco en mi trabajo, pero me permite conocer algo del mundo en el que he vivido. Si hay una cosa que odio es a los turistas que están aquí por un segundo y se han ido al segundo siguiente. No soy un turista. Realmente formo parte de mis contemporaneos y de mi ambiente.

Esperar
Prefiero mis vacilaciones, mis pasos en falso, mis tartamudeos, a una idea preconcebida...No tengo tanta seguridad en mí mismo. Comienzo con un asunto. Espero hasta el momento en que me llena de maravilla. O espero alguna suerte de milagro que siempre habrá de ocurrir. Pero sólo es necesario esperar. Cuando estoy en un mismo sitio durante tres horas, me suceden montones de cosas. Un hombre que se queda quieto en una ciudad donde todo lo demás se mueve, termina por ser una atracción al cabo de un tiempo. La gente se me acerca y me pregunta las cosas más desconcertantes.

Describir es matar, sugerir es dar vida.
Hayque dejar que la persona que mire la fotografía, suponiendo que no sea un asno, camine por sí misma en ese sendero visual. Debemos recordar siempre que una fotografía está hecha también de la persona que la mira. Hay que dejar que el espectador se desenrede, se libere para el viaje. Se le ofrece la semilla y el espectador la deja crecer dentro de sí mismo.

Pequeño segundo de eternidad
El intento es a menudo inconciente. ¡Es un juego de atrapar y luego demorar! Hay en Prévert algo que es maravilloso: el "pequeño segundo de eternidad". Nada es más bello para mí que esa expresión. Aparece en Parc Montsouris, en un poema titulado "Jardín":

En la tierra que es astral y eso es todo
El banco del parque Montsouris
Donde me besaste y te besé
En el parque Montsouris de París
Y este pequeño segundo de eternidad.

¡Y eso es! ¡Este "pequeño segundo de eternidad" si tenemos la suerte de poder encontrarlo! La comprensión de esto no es aún visible para todos, pero cuando un pequeño fragmento de ese pequeño segundo es captado por la fotografía, cuando es puesto en un rectángulo que tiene una forma aceptada por la cultura o por la enseñanza ecolástica, la gente mira y dice "¡oh, sí!". Quizás sería ideal pensar que, después, esa gente pueda ir y ver por sí misma. ¡Eso sería realmente un exito!